La entrada en vigor de la Zona única de pago en Euros, SEPA (Single Euro Payments Area) permite a particulares, empresas y organismos públicos, efectuar pagos en euros sin utilizar efectivo, desde una cuenta situada en cualquier lugar de la zona, mediante un único conjunto de instrumentos de pago y con las mismas condiciones, eficiencia y seguridad con que se realizan en el ámbito nacional.
El SEPA surge de la aplicación de la normativa europea 260/2012, que establece unos requisitos, como por ejemplo tener el IBAN y el BIC para las operaciones bancarias. El International Bank Account Number (IBAN) es el nuevo identificador de las cuentas corrientes. Sustituye a la cuenta corriente y consta de 24 dígitos. Los dos primeros dígitos corresponden al país, los dos siguientes son dígitos de control y los veinte siguientes corresponden a la cuenta corriente completa.
Zona única de pagos en Euros