La Mediación en Valencia, Francisco González Garrigues

Francisco González

Francisco González Garrigues

Mediador en Valencia. Abogado y Graduado Social. Se define como un facilitador para la solución de conflictos, actividad que desempeña desde 1996. Experto en Inteligencia Emocional, programación neurolingüística, Master en Psicología de los RR.HH, en Psicopedagogía y en Mediación Civil y Mercantil. Posgrado en Mediación Familiar, Escolar y Penal. Ha sido coordinador del Área de Mediación de la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana y ponente en Foro Mundial de Mediación 2012. Ponente en diferentes  conferencias en el ámbito de la solución de conflicto civil, mercantil, familiar y penal, y para la mediación de conflictos en la empresa familiar Ha intervenido en centenares de conflictos en el ámbito de los MARC y en el desarrollo de ODR para familias emigrantes.
                                                                                                                                                                                     
¿Cómo se presentaría usted?Soy facilitador en procesos de solución de conflictos, con varios años de experiencia.

¿Cuál ha sido su trayectoria en la mediación?

Empecé en los MARC (Métodos Alternativos de Solución de Conflictos) hacia 1996, cuando acudía a despachos de abogados, economistas, asesores de empresa, administradores de fincas y oficinas bancarias, para resolver expedientes que no tenían solución, a su modo de ver, como herencias irreconciliables o con personas desaparecidas, derivados de personas que estaban en otras provincias o países, problemas derivados del impago de la hipoteca, problemas vecinales, conflictos familiares que no podían costear el pleito, etc. Todos estos conflictos los trabajaba yo solo y comenzaba por restaurar el dialogo, hacerles participes de las decisiones que conformarían su futuro, el fin era que ellos avanzaran de forma autónoma. A partir de ahí me llegaban todo tipo de asuntos, derivados por los mismos clientes, que en muchos casos derive de vuelta a la vía judicial, a asuntos sociales, a terapia, o a otros profesionales. Así pase años, formándome en áreas del derecho, de la sociología, de la psicología positiva, de la comunicación, de la solución de conflictos, e interviniendo en centenares de asuntos extrajudicialmente, de toda índole, ámbito laboral, familiar, intergeneracional, con adolescentes, penal-vecinal, económico, empresarial, muchos de ellos multiparte y complejos, pues intervenía simultáneamente el conflicto laboral, familiar, vecinal, escolar, incluso penal, alcanzando la solución en muchos de ellos y no consiguiéndolo en un gran número de ocasiones.

Posteriormente, hacia el 2006 me oriente al ámbito de la solución de conflictos desde una visión holística de todo lo que puede ocurrir en el barrio de una ciudad, es decir, me dedique a intervenir en las mediaciones que resultaban de dibujar el mapa de conflictos que vive un barrio cualquiera de nuestras ciudades o urbanizaciones, desde la separación de un matrimonio, hasta la quiebra de la empresa, el adolescente que comete su primer acto delictivo, la puesta del ascensor en el edificio, la aparición de ruidos y olores, la persona que se siente estafada por el que le vendió la lavadora, o por el banco que no le da tregua, el impago de cuotas de la hipoteca, o los conflictos entre personas que se encontraban en países diferentes, donde diseñe un sistema propio y la infraestructura de ODR que uso en la actualidad, para facilitar el avance del proceso, era muy semejante a los centros de mediación que yo conocía de países iberoamericanos.¿En qué consiste su trabajo actualmente?

Hacia 2010 entendí que la mediación en Valencia se convertiría en la institución de la justicia que es hoy, y me uní a la corriente de formación, promoción y divulgación de la mediación que vivimos en la actualidad, desarrollé una ponencia para el Foro Mundial de Mediación 2012, en Valencia, donde exponía mi visión de la mediación como herramienta de prevención, con el título “Sinergias entre la mediación escolar y la mediación penal”. Me interesa la mediación como promotor de la convivencia laboral y soy miembro incondicional del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Valencia, que es un colectivo especialmente sensible y experto en mejorar el clima laboral y el dialogo empresa-trabajador.

Desde CMMediate colaboro con los equipos de varios despachos en la solución de conflictos, en el ámbito de los ODR, en formación de áreas de mediación en el ámbito sociolaboral, familiar, vecinal, escolar y penal, no obstante, sigo viviendo de la recomendación de mis clientes, desarrollando mi trabajo como antes, a pie de calle, pero bajo la legislación y las circunstancias actuales.

En la actualidad participo en el desarrollo de un proyecto pionero de mediación en la Unión de Consumidores de la Comunitat Valenciana que va a ser innovador, pues consolida la mediación en consumo entre iguales, pretende ser un espacio de formación, información y divulgación de la mediación para la pacificación de las relaciones entre los consumidores y usuarios, que finalmente somos todos.

¿Cuál es su opinión de la actual Ley de mediación?

Creo que todos los que nos dedicamos a los MARC desde hace años queríamos una ley, pues bien, ahí la tenemos, yo en todos los años que llevo en la solución de conflictos siempre la eche de menos, así que, tengo que darle una oportunidad y después de todo, siempre habrá tiempo de mejorarla.

Además esta ley es una trasposición de la directiva comunitaria de 2008 y responde al interés de la administración, como se muestra en el Plan Estratégico de Modernización del Sistema de Justicia 2009-2012 que, en su eje número 4, contiene como uno de los programas de actuación el “Desarrollo e implantación de nuevos mecanismos de resolución alternativa de controversias”. Por tanto, se ha realizado en los tiempos más o menos establecidos y lo que pretende es ser flexible en estos primeros momentos.

Hay que aprovecharla para iniciarse en la mediación con una formación adecuada y adscrito a unas instituciones que deben velar para mantener un elevado nivel de calidad en los procesos de mediación.

No obstante, si está ley hubiera llegado en el 2004 le puedo asegurar que no habría tenido ni la más mínima repercusión, entonces los colectivos vinculados que están siendo críticos, tenían puestos sus intereses en otras ocupaciones, yo entonces la hubiera recibido con los brazos abiertos y así es como la recibo hoy.

¿Qué expectativas de trabajo cree que genera la Ley de mediación?

Está ley da escaso desarrollo a la mediación intrajudicial, que todavía está siendo desarrollada en experiencias piloto cuasi-privadas, pues parece que tiene para ciertos colectivos un notable interés crematístico y de prestigio, no obstante, esperemos que acabe fundamentándose en un registro estatal o provincial y público de mediadores. La sensación que hemos vivido en Madrid en el Simposio 2013 que organizó “Mediación es Justicia” es que hay voluntad de que la mediación intrajudicial y extrajudicial sea una realidad accesible para la población.

Pero sobre todo esta Ley de Mediación, es lo que más me atrae, da pie a que las personas puedan emprender su actividad como mediador profesional libre, con cierta seguridad jurídica y no como antes que las personas o empresas no sabían muy bien a que te dedicabas, y veían con cierto reparo cuando, por ejemplo, le decías al empresario que no tenia que pleitear sino que podía arreglar su conflicto con una alternativa extrajudicial, o a los herederos los reunías en un espacio en el que facilitabas el diálogo que no habían tenido oportunidad de desarrollar. Pues bien, animo a los recién egresados de los cursos de mediación que busquen la manera de ejercer, a ser posible con la supervisión de una persona con cierta experiencia.

¿Qué formación necesita el mediador?

De momento va a requerir unos conocimientos básicos que le exige la ley, además hablamos de personas que normalmente ya tienen una formación superior. Pero mire, a partir de ahí, le recomiendo que sea proactivo y se dirija hacia la formación que requiera para el desempeño de su actividad de mediador y dependiendo de las mediaciones que esté haciendo.

Lo que si veo un poco arriesgado es querer ser un experto en una de las especialidades de la mediación, familia, escolar, laboral, sanitario o penal, sin tener una visión amplia y asentada de lo que es la mediación, vale la pena dedicarse a las mediaciones en general un tiempo y luego ir especializándose y formándose para algo más concreto.

¿Qué podemos hacer para ser buen mediador?

Tenemos que entrenar las técnicas específicas de la mediación, que agrupa conocimientos de diferentes áreas para ofrecer un resultado efectivo.

Necesitamos mantener una actitud inteligente para la solución de conflictos, un tipo de pensamiento que desarrolle y transmita la creatividad.

Mantener un escrupuloso respeto a los conceptos de neutralidad, confidencialidad e imparcialidad.

Y preguntarnos continuamente, ¿cómo podemos construir el camino para que las personas puedan diseñar oportunidades?

¿Cómo ve la sociedad en medio de esta crisis?

Creo que toda crisis tiene su lado positivo, te ayuda a saber donde están tus debilidades, después cada uno es libre de aplicar ese aprendizaje y crecer, o por el contrario, no aprovecharlo y seguir pensando que la vida es una serie de dificultades que hay que esquivar. En esta crisis muchas personas se están dando cuenta que otras alternativas son posibles, que es posible avanzar en las dificultades con felicidad, y que lo más importante no es que ocurrió allí de donde venimos, sino que queremos que ocurra allá a donde vamos.